Cecilia Carranza Saroli: La medalla de oro me dio la autoridad para transmitir mi experiencia


 

Cecilia Carranza Saroli ha navegado toda su vida. Recibió muchísimos premios, medallas y reconocimientos, pero fue conocida masivamente cuando se convirtió, junto a Santiago Lange, en Campeona Olímpica en Vela en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Fue la primera mujer en ganar un Oro olímpico en Vela, y la segunda deportista mujer argentina en alcanzar una medalla de oro. Hoy, sigue entrenando, compitiendo y dando todo por su gran pasión.

 

 

- Toda tu vida estuviste relacionada a la navegación y al deporte, ¿encontraste alguna dificultad en ese camino por ser mujer?

- Las dificultades que viví las pudo haber tenido cualquier persona, tanto hombre como mujer y siempre tuve una actitud muy proactiva para llevar todo adelante y creo que eso me ayudó a lograr las cosas que me he planteado alcanzar. En ese sentido, no he sentido grandes diferencias por ser mujer. Sí me pasó de ganarles a hombres y ahí se daba una tensión. Antes de navegar en la categoría que navego ahora (Nacra 17), lo hacía en Laser Radial que es una categoría individual. Los varones que están en desarrollo, a nivel regional siempre compiten en esa clase, o sea que compiten hombres y mujeres juntos. Y me ha pasado de ganarles a varones en la categoría general. Y aunque yo fuera más grande en edad que algunos y con roce internacional y más experiencia, les costaba perder con una mujer…

 

- ¿Y cómo fue pasar de la competencia individual al trabajo en equipo?

- Esa fue una de las mayores motivaciones para cambiar de categoría. Aprender a trabajar con otra persona, arriba y abajo del barco. Desde que estoy en esta categoría estoy viviendo una experiencia muy buena en ese sentido, aprendiendo muchas cosas. Hasta pude ver que en el deporte individual, donde estás completamente solo, también es igual de importante formar un equipo y trabajar con él aunque no estén arriba del barco con vos. Si sos bueno formando un equipo vas a hacer todo mucho mejor. Obviamente, después lo llevás a la vida cotidiana y lo aplicás para hacer lo que sea, así que estoy muy contenta de estar aprendiendo tanto todo lo que significa formar un equipo.

 

- ¿Cómo es tu vida fuera del deporte, sos muy exigente con el cuidado de tu salud? ¿Qué hábitos y rutinas tenés?

- Soy bastante pesada. El deporte me hizo aprender muchísimo a conocerme, a saber lo importante que es estar bien, a cuidarme. Aprendí desde nutrición hasta cuestiones quinésicas, así que soy bastante quisquillosa en mi vida diaria; porque entiendo y conozco la diferencia cuando estoy bien alimentada y cuando no. Si como un cuarto de helado una noche, lo padezco al otro día. Si lo hacés todo el tiempo no te das cuenta porque ya vivís con ese malestar constante. Es medio hincha para los que están alrededor tal vez… Cada vez que visito a mi papá en Rosario me pregunta qué me hace de comer, qué dieta estoy haciendo. Después de tantos años de deporte, he atravesado todas las dietas y corrientes nutricionales que han existido prácticamente, porque uno va probando y viendo. Y no sólo a nivel cuidado del cuerpo, el deporte te hace muy exigente a todo nivel; uno siempre quiere hacer las cosas bien. Te hace muy exigente el deporte.

 

- ¿Qué se modificó en tu vida luego de haber ganado el Oro Olímpico en 2016?

- En lo que a mí respecta, en lo que a mí me importa, este resultado nos dio la posibilidad (a Santi le pasa lo mismo) de tener una palabra autorizada para transmitir nuestra experiencia. Si bien la mía es la misma antes y después de ganar la medalla, igual que mi forma de pensar y mis valores, la medalla te da la autoridad para transmitir las cosas que pensás y tu experiencia. En ese sentido es algo muy lindo, porque sucede desde esta conversación, en la que puedo transmitir cosas positivas y lindas, hasta cuando voy a las escuelas a charlar con los chicos, o a compartir experiencias en empresas. Eso para mí es súper positivo, porque el deporte olímpico o la vida del deportista tiene muchísimas cosas lindas para transmitir y enseñar y hoy poder estar haciéndolo es fantástico.