Hábitos cotidianos: cómo mejorar nuestra calidad de vida


 

Ya conocimos lo importante que es cuidar nuestro equilibrio emocional para sentirnos bien. Pero también, hay muchas conductas diarias que podríamos modificar para mejorar nuestra salud física y mental.

Más allá de una actividad concreta o un régimen específico, existen maneras de cuidarnos a diario con hábitos que seguramente no detectamos. En casa, en el trabajo o paseando, usar siempre las escaleras en lugar de el ascensor o las mecánicas si estamos en un shopping por ejemplo, nos va a ayudar a activar. Y para trasladarnos, siempre mejor caminar o usar una bicicleta, más cuando las distancias son cortas. Antes de usar el auto por ejemplo, podemos preguntarnos cuántas cuadras vamos a hacer y si realmente vale la pena hacerlo de ese modo. Dedicarle tiempo a cada traslado también es importante. Estar continuamente apurados y ansiosos, no ayuda en absoluto.

Después de comer, el sillón es muy atractivo, pero por el contrario, es mejor activar. Si se puede ir a dar una vuelta manzana, caminar diez minutos es clave. Si es más, mejor. ¿Por qué no planificar el paseo de nuestra mascota para ese momento? Si no querés salir, una bicicleta fija puede ser una buena opción.

Seguramente, las largas jornadas laborales son las enemigas de los buenos hábitos, pero ciertos tips pueden ser útiles para revertir eso. Caminar todo lo que se pueda dentro de la oficina (no pidas que te traigan cosas, ¡buscalas vos!) y también, salir un poco y caminar. Hacer algunos ejercicios en la silla de trabajo (o si tenés que estar parada) también ayuda mucho. Estirar, acomodar los hombros, hacer rotaciones.

Por supuesto que en el tiempo libre podemos colaborar con otros hábitos saludables. Tratar de evitar el sedentarismo si no tenemos ningún plan o al menos, salir a caminar una media hora por el barrio o ir a una plaza puede ser una opción simple y realizable.

En cuanto a la alimentación, ya hemos recomendado muchas opciones sanas, pero vale destacar la importancia de evitar el tabaco, el alcohol, la comida rápida y los dulces. Combatir el picoteo con hambre y siempre, siempre, hacer un buen desayuno.

Podemos hacer muchas cosas para estar mejor, no basta con un régimen o unas horas por semana en el gym. Una consciencia total de nuestros hábitos, costumbres y gustos es clave para hacer ajustes que nos sumen en salud y bienestar. Pequeños gestos, grandes resultados.