Nuevas tendencias en fitness: bailar y divertirse


 

El ejercicio físico es salud. Y claro, además, tiene el plus de ayudarnos a estar mejor físicamente. El problema muchas veces es la falta de tiempo o de motivación. Pensamos automáticamente en aparatos o rutinas aburridas. Pero hay vida más allá del gimnasio. Y actividades muy interesantes. Sólo queda animarse.

 

La organización mundial de la salud (OMS) explica que un nivel adecuado de actividad física regular en los adultos, reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, ACV, diabetes y depresión, entre otras; mejora la salud ósea y funcional, y es un determinante clave del gasto energético, fundamental para el equilibrio calórico y el control del peso. Y detalla: “Al menos un 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud”.

Si bien la actividad física es más global que el ejercicio (ya que abarca también los hábitos relacionados a lo cotidiano y doméstico –usar escaleras, caminar o andar en bicicleta, por ejemplo-), programar una rutina planificada, estructurada y repetitiva, con el objetivo de vernos bien y saludables es muy importante. Pero, ¿qué podemos hacer si las opciones clásicas nos aburren?

Actualmente, las tendencias son muy divertidas: Sh'Bam, Body Jam y Zumba, son algunas de las disciplinas que fusionan el ejercicio físico con el baile. Quemás calorías mediante clases coreografiadas con música pop, tecno, disco o latina, según cada modalidad. Ir con un grupo de amigas puede ser motivacional. Ejercicio localizado, de alto impacto, modelación y aeróbico.

Otra opción distinta a las anteriores (de entrenamiento en grupo y de alto impacto), se puede encontrar en una disciplina como el yoga booty ballet. Ritmo y diversión en una fusión de yoga, femineidad, baile y la búsqueda del propio ritmo.

Hay opciones más allá de las clases de gimnasia localizada, de los aparatos y de los clásicos del gym. Buscá, averiguá y probá. Y desde ya, cualquier actividad que elijas tiene que estar autorizada por tu médico y supervisada por un profesional preparado especialmente para enseñarla. Indispensable también, que esté acompañada por una buena alimentación, ordenada y nutritiva.