Debbie Maniowicz: Las tribus virtuales son un espacio horizontal muy valioso


 

Debbie es una mamá blogger. Ha formado una comunidad virtual que crece día a día desde su Instagram @upalalaok en la que explora distintas aristas de la maternidad. Allí comparte salidas, recetas, entrevistas, estudios científicos, hallazgos, tips y reflexiones. Escribe también, el blog Crianza en Tribu en la revista Ohlalá! Espera su segundo hijo para noviembre, estudia para ser Puericultora y desea poder seguir ampliando su red para que más embarazadas y madres tengan acceso a información que considera valiosa.

 

- ¿Cómo y en qué contexto empezaste a escribir sobre maternidad?

- Empecé hace tres años, cuando estaba embarazada de Julieta. Le propuse a la editora general de Ohlalá! escribir sobre maternidad y le encantó la idea. Disfruté muchísimo de los meses con panza, pero también tuve nauseas, inseguridades, una ecografía que no salió como esperábamos, miedos, cambios de obstetra, desencuentros y encuentros con mi pareja. En fin, una montaña rusa de emociones que fui compartiendo con los lectores. Al año de Julieta volví con Crianza en Tribu, ya mucho más consciente de qué temas me parecían importantes visibilizar, como los partos respetados y la lactancia, siempre haciendo hincapié en que hay tantas experiencias y deseos como díadas mamás-bebés.

 

-Las redes sociales han abierto un nuevo espacio para las madres. ¿Qué le ves de positivo y en qué te diferencias vos con respecto a otras madres blogueras?

- Las tribus son un espacio horizontal muy valioso y desde el anonimato que da la web muchas veces nos animamos a preguntar cosas o hablar sin tanto reparo como cuando lo hacemos cara a cara. Mi comunidad hoy la integran más de 17 mil mujeres entre Instagram y Facebook, y el número crece día a día. A diferencia del resto, Upalala tiene una pata muy fuerte en crianza. En general, la red es muy naif respecto a la maternidad. Otra cosa que ocurre es que hay muchas blogueras que cuentan su experiencia como madres reales, pero lo hacen sin dar información o sin un texto periodístico detrás. Ese es mi diferencial.

 

- Cómo mamá, ¿cuánta importancia y tiempo le dedicás a los buenos hábitos alimenticios?

- La alimentación es fundamental. Somos responsables de todo lo que ingiere nuestro hijo. Hasta los 21 meses Julieta tomó la teta, que es el mejor alimento que podemos darles a nuestros hijos. Respecto a las comidas siempre intentamos que en casa coma lo más saludable posible y fuimos más permisivos afuera. De todas formas, es increíble la lucha que se da con el "afuera". Amigos y familiares se pelean para ver quién les da mejores golosinas, los cumpleaños promueven desde los dos años la ingesta de gaseosas y snaks y todos, absolutamente todos, opinan del tema: “No le va a pasar nada por comer un chupetín", me llegó a decir una señora en la calle cuando escuchó que mi hija me pedía una golosina y yo le decía que ahora no. En el equilibrio creo que está la respuesta. Soy una convencida de que los buenos hábitos se aprenden en casa y que si afuera se dan algunos gustos no es grave.

 

- ¿Qué es lo que más te sorprende y entusiasma de tu presente?

- Me maravilla que exista un público tan amplio interesado en las cosas que a mí me generan interés. Estoy justo donde quiero estar. Como comunicadora creo que hago un aporte valioso al futuro y desde los grupos de crianza que coordino –esto lo hago con Iris, una colega- logro crear espacios de tribu y de red que tanto valor tienen para atravesar el puerperio.